Desde hace varios días, y debido a una conversación escuchada por ahí, empezé a hacerme una pregunta cada noche:

¿Cuál fué el mejor momento de este día?

Me parece que es un ejercicio que me ayuda a evaluar la manera en que invierto mi tiempo, mis prioridades, etc.

Si alguno de ustedes, mis queridos lectores y amigos, quieren dejar sus respuestas, se los agradeceré enormemente, hoy por lo pronto, les dejo mis mejores momentos de los últimos días.

SÁBADO:

Toda la mañana estuvo lloviendo muy fuerte, los truenos y relámpagos adornaron el cielo.
Mi mejor momento fué cuando tuve que apagar todos los aparatosy máquinas de la oficina, debido a las altas y subidas del voltaje...y me quedé en silencio escuchando como caia la lluva torrencial y llegaba hasta a mí el olor a tierra mojada.

DOMINGO:

Me levanté temprano, fuí a atender ciertas cosas de trabajo, de ahi a comer con mi familia y después a casa.
Al llegar la noche puse mi cabeza en la almohada, después de un fin de semana agotador y me sentí satisfecha de los logros de la semana, esa paz y satisfacción hicieron el mejor momento de mi domingo.

LUNES:

Un día igualmente ajetreado. Llegué a casa a eso de las 10 de la noche, después de haber estado con una amiga, a la que las penas le maltratan su corazoncito. Mamá me esperaba y me preparó una cena deliciosa que me supo a gloria, más que eso me supo a HOGAR. Gracias a esa cena, tuve el mejor momento del lunes.



Aquí son las 10 de la mañana, llevo algunos minutos por la Coctelera, leyendo a mis amigos y esperando lo que será lo más bonito de mi día.